Editoriales independientes pero no de temporada

THOMAS DURAND y JAIME GARATE

Darwin dijo que no sobreviven los más poderosos, sino quienes se adaptan mejor al cambio. Y esto es lo que ha ocurrido con muchas pequeñas editoriales en el contexto de la crisis económica. La facturación del sector ha bajado un 30 por ciento desde el 2008. Sin embargo, desde esta fecha, las pequeñas editoriales han aumentado un 6 por ciento el número de manuscritos editados.

La capital editorial de España es Barcelona: aquí está el 48 por cientos de las empresas.

Biblioteca de Maria Bohigas dentro de su oficina en Club Editor
Maria Bohigas en su biblioteca en la editorial Club Editor. Thomas Durand

Josep Lafarga, secretario general del Gremio de Editores de Catalunya y de la Asociación de Editores en Lengua Catalana añade otro dato importante para la comprensión del sector en la actualidad: “Se han producido procesos de absorción. Muchas de las grandes editoriales han adquirido otras más pequeñas”. Por ejemplo, Planeta, la más grande de España y la sexta del mundo, en los últimos tiempos han comprado casas tan importantes como Tusquets o Círculo de Lectores.
Las editoriales absorbidas dejan huecos que son ocupados rápidamente por nuevas editoriales pequeñas. “El mercado editorial sigue manteniendo unas barreras de entrada muy bajas ”, comenta Lafarga.

Dentro de los objetos del equipo de trabajadores la coleccíon de la editorial Icaria
Las estanterías muestran el ambiente familiar de la editorial Icaria. Jaime Gárate

Una de las claves para la supervivencia de estas pequeñas editoriales es centrar sus publicaciones en nichos del mercado. Esto conlleva una especialización previa en cuanto a género y a temática de las obras a editar. Existen manuscritos e ideas que no interesan a las grandes editoriales porque no les son rentables. Las pequeñas sí publican estos textos, porque se conforman con asegurar su supervivencia. Las exigencias de ventas para una editorial grande y para una pequeña no son las mismas, porque los costes de producción no son los mismos.

Almacén de Icaria
Almacén de Icaria. Jaime Gárate

Otra clave, según Lafarga, es el desarrollo de las nuevas tecnologías: “Si bien han traído efectos nocivos como la piratería, también han creado foros de debate literarios que sirven como herramientas de promoción y difusión a muy bajo coste. Sin duda las grandes beneficiadas de ello son las pequeñas editoriales”. Lo que antes suponía un gran desembolso, ahora es prácticamente gratis. Las nuevas tecnologías facilitan a estas empresas identificar a sus lectores, y ellos mismos se encargan de la promoción. Este desarrollo también ha provocado un descenso en los costes de maquetación. “Donde antes hacían falta varias manos, ahora hacen falta menos”, añade Lafarga. Antes de morir, la legendaria agente literaria barcelonesa Carmen Balcells dijo: “Las pequeñas editoriales son como las setas. Crecen muchas pero son de temporada.” Al parecer no era cierto del todo. Estas setas son perennes.

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