Un huerto por un ecobarrio

GIULIANA IPPOLITI

La tierra de La Ponderosa amanece teñida de colores cálidos: lila, azul y amarillo. El viento fresco se pasea por los rincones del sembradío. Va desde los tomates que en malabares se mueven de un lado al otro en las estacas de madera, hasta las cebollas de ramas verdes inconsistentes.

Tres agricultores de rasgos latinoamericanos han empezado su jornada antes de salir el sol. Calzan botas negras de plástico, visten pantalones desgastados y protegen sus rostros del sol con gorras. Una voz de acento peruano da los buenos días a los clientes que desde muy temprano se acercan a la tienda del huerto este sábado.

En La Poderosa se siguen los viejos parámetros, sólo hay alimentos de temporada. “La de tomates está por terminar, lo que se venda hoy y mañana será lo último” dice Juan Ortuño, 82 años y responsable de las tierras.

En las puertas del huerto un cartel de "se vende" da la bienvenida a los clientes de la pequeña y rural tienda de verduras. Autora: Giuliana Ippoliti
En las puertas del huerto un cartel de “se vende” da la bienvenida a los clientes de la pequeña y rural tienda de verduras. Autora: Giuliana Ippoliti

En el año 1951 Ortuño empezó a trabajar en este huerto, cuyo nombre hace alusión a la serie norteamericana Bonanza. La Ponderosa está rodeada por la modernidad de las nuevas autopistas y los rieles del AVE, en el barrio Vallbona del distrito Nou Barris de Barcelona, cerca de Montcada i Reixac y Torre de Baró.

En el año 2008, Jordi Portabella, presidente del grupo municipal de Esquerra Republicana para ese entonces, informó que el Ayuntamiento iniciaría la construcción de primer gran Ecobarrio de Barcelona. Un proyecto modernista en concordancia con el crecimiento que había tenido el área en sus alrededores. Las tierras que declararon edificables para la construcción de edificios eco sostenibles fueron las de La Ponderosa.

En el pasado, una deuda de impuestos permitió que las tierras fueran adquiridas por el grupo constructor privado que en la actualidad le cobra una cuota por alquiler a Juan Ortuño. Sólo el tiempo y la recuperación económica del país determinarán el inicio del proyecto.

El Ecobarrio genera gran interés en las universidades de la región. Estudiantes de arquitectura e ingeniería visitan frecuentemente las tierras del huerto con el propósito de crear propuestas que en principio sean calificadas por sus profesores, pero con la ilusión de que sean tomadas en cuenta cuando comience la construcción.

“La idea es generar áreas urbanas, movilidad, aprovechamiento de bicing y transporte público” dice Federico Valverde, alumno de arquitectura de la Universitat Politècnica de Catalunya. “El proyecto generará puestos de trabajo, oficinas y comercio, en un barrio de 1200 habitantes cuyo problemas es, entre otros, la ausencia de gente”, puntualiza.

En la Poderosa sólo se producen alimentos de temporada. Autora: Giuliana Ippoliti.
En la Poderosa sólo se producen alimentos de temporada. Autora: Giuliana Ippoliti.

Un agricultor de piel morena lava los vegetales recién sacados de la tierra en un pozo de agua que se abastece del rio Besòs a través del antiguo canal de riego Rec Comtal. Su compañero toma las cestas de plástico llenas de alimentos para llevarlas a la pequeña tienda de paredes blancas. Un pizarrón se asoma a la puerta con la lista de los alimentos que se venderán hoy. Un kilo de tomates cuesta un euro y medio, un kilo de pimentones verdes un euro, y la acelga ochenta céntimos.

“Aquí los tomates saben a tomates, los pimentones a pimentones y la acelga a acelga”, asegura Juan Ortuño desde el interior de la tienda donde trabaja Nadia Docon, de 23 años. “No creo que le quede mucho tiempo al huerto, cuando él se muera”, dice en referencia a Ortuño. “Todo se acabará”, se lamenta en voz baja cuando Ortuño se marcha para continuar con sus labores.

Los cuatro hijos de Juan Ortuño no se sienten atraídos por continuar el legado de su padre, abuelo y bis abuelo. La tradición agrícola terminará, como dice Nadia, el día en que Ortuño muera.

Cuando el Ajuntament de Barcelona anunció la construcción del Ecobarrio, no tenía previsto lo que sucedería a continuación. La crisis económica, la burbuja inmobiliaria y la crisis bancaria imposibilitaron la realización del proyecto.

Las tierras del huerto han sido declaradas "edificables" y el proyecto es construir en ellas el primer ecobarrio de Barcelona. Autora: Giuliana Ippoliti.
Las tierras del huerto han sido declaradas “edificables” y el proyecto es construir en ellas el primer ecobarrio de Barcelona. Autora: Giuliana Ippoliti.

Hoy, siete años después, el país aún no presenta la estabilidad económica requerida para hacer frente a un proyecto de tal envergadura. “Llegará el momento en que el dinero esté disponible y estas tierras se conviertan en los edificios ecológicos que han prometido”, dice Antonio Gómez, quien comparte con Juan Ortuño las tierras de La Ponderosa.

“Se trata del desarrollo de edificaciones eco sostenibles con criterios de consumo mínimo de energía para las viviendas y espacios verdes”, asegura Federico Valverde. “Se quiere incentivar el fomento del mantenimiento y gestión de los edificios a través de grupos cooperativos; la inclusión de un centro comunitario y la participación de los vecinos en el diseño de espacios públicos” añade.

La construcción de espacios eco sostenible en las tierras de un huerto genera en algunos vecinos suspicacia. Tal es el caso de Fernando Carmona, Conserje del Centro de Formación y Ocupación de Vallbona, quien opina: “es ilógico prometer sostenibilidad ecológica mientras se apaga un pulmón verdaderamente natural; ¿acaso los vehículos que usarán para trasladar los materiales de construcción no contaminan?”.