Por Claudia Sastre López

 El elegido por Partido Socialista Catalán, Javi López, quiere vencer a la vieja clase política de derechas que se impone en el país en estos momentos. Así lo ha reconocido en un acto electoral el pasado domingo 18 de mayo. Su misión está muy clara: ganar al gobierno de Mariano Rajoy. Aunque eso sí, contando con un 60% de abstención a nivel nacional, un 40% solo en Catalunya y el peso de la caída de su partido al tercer puesto.

“Parar a Rajoy”, tal como lo indica en uno de su lemas de campaña, no será tarea fácil para el joven candidato de 28 años. El PSC que obtuvo el 35,7% de los votos en los comicios del 2009, ha caído a un escaso 18% como lo revela la última encuesta publicada por el diario EL País. Este resultado pone en peligro  la victoria del PSOE en el toda España pues, según los socialistas, Catalunya es decisiva en el panorama nacional.

El declive de los socialistas catalanes se puede atribuir a dos factores. El primero es su propuesta federalista o la tercera vía. Al no vincularse ni con el sector anti-independentista, que lo obligaría a estar con el PP y Ciutadans, ni con el bloque que opta por una consulta inmediata, del cual formaba parte, quedaron solos en el espectro político. Esta indecisión abrió camino a Esquerra Republicana para captar votos de los descontentos con esta postura del PSC. El ejemplo es que ERC se presenta  junto al partido coalición Esquerra Pel Dret a Decidir, Nova Esquerra Catalana (del ex miembro del PSC, Ernest Maragall) y Catalunya sí. 

Acto organizado por el PSC con motivo del cierre de su campaña electoral.

El segundo factor del declive socialista, y vinculado en cierto punto con el anterior,  fue su elección por concretar una unión más fuerte con el PSOE; abandonando así su perfil más catalanista. Por ejemplo, en las últimas elecciones autonómicas los socialistas defendieron el derecho a decidir siempre y cuando fuera pactado. Pero en la actualidad manifiestan un NO a todo lo que tenga que ver con dicho asunto; influenciados, probablemente,  por las directrices que vienen desde la calle Ferraz en Madrid.

Las encuestas para el próximo 25 de mayo demuestran un declive del bipartidismo en España. Declive del cual el PSC será victima en Catalunya. El auge de los partidos pequeños, en los cuales los votantes más escépticos a este dúo PP-PSOE depositaran su voto, será clave para ver cómo se reorganizan las fuerzas políticas tanto en España como en Catalunya.

Si las encuestas aciertan, esta sería la segunda derrota del PSC, luego de las autonómicas. Por lo cual las directivas del partido serán puestas bajo la lupa.