Por Roble Ramírez

“La libertad pasa por las urnas”, eso decía nada más votar el cabeza de lista de CEU, Ramón Tremosa. Y la libertad les ha dado exactamente lo mismo que en 2009, con el atenuante de que, esta vez, los catalanes han preferido votar a Esquerra Republicana antes que a Coalición por Europa.

En Catalunya la participación ha sido de un 47,44%, lo que supone diez puntos por encima la participación en 2009, que fue del 36,94%. Mazazo a Mas que ya intentaron justificar, como fue el caso de Xavier Trías, Alcalde de Barcelona, quien aseguró a este medio en una entrevista que la subida de ERC era beneficiosa de igual manera para CiU.

Esta coalición de partidos independentistas moderados, a pesar del apoyo del Presidente de la Generalitat, Artur Mas y, a pesar de necesitar este impulso de cara a la consulta de Noviembre, se ha quedado tal y como estaba.

Y, lejos de hacer un poco de autocrítica, hacen suya una victoria que está, según para quién, muy lejos de su alcance. A pesar de que ambos partidos, tanto CiU como ERC, van de la mano en el proceso soberanista, este

apoyo a los republicanos deja en muy mal lugar la imagen de un partido que no hace más que crecerse ante la adversidad.

Podían haber ido de la mano también en estos comicios europeos, pero Esquerra necesitaba demostrarse que la gente iba a confiar en ella. Dicho y hecho. Esquerra, a pesar de no conseguir sobrepasar a CiU, que conserva sus tres escaños, sí que tiene de su lado a un sector catalán que ha ido a las urnas para darle su apoyo, haciéndole conseguir dos escaños en el Parlamento Europeo, uno más del que tenía.

CiU consigue dentro de Catalunya el apoyo del 21.8%, mientras que el apoyo conseguido por ERC es del 23,6%. En resumidas cuentas, este aumento de participación ha sido muy beneficioso para el derecho a decidir, sobre todo, en su vertiente más “radical”.