Por Felipe González Gómez

Y el PPSOE cae herido, pero no muerto. Los dos grandes partidos de España han sufrido un golpe que ni ellos mismos se esperaban. El PP pierde 8 escaños y un escaso 26% del total de votos, que casi hace merecedor a Mariano Rajoy del record a peor resultado de los populares. Mientras sus vecinos de la Calle Ferraz ven como la caída parece no tener fin. Los de Rubalcaba, desde que llegó la crisis, solo saben perder.

Ganaron los desconocidos, los otros. Izquierda Plural y Podemos dieron la sorpresa desde la izquierda. Pero fue Podemos, el partido liderado por Pablo Iglesias, quien se llevó el título a mejor novato del año. Las encuestas que les daban un 2% se equivocaron. Podemos que representa un voto de castigo a la izquierda del PSOE es una formación asamblearia que recoge el descontento generado las acciones tomadas por PP y PSOE para “solucionar” la crisis.

Mientras el acenso por la derecha vino de la mano de Ciutadans y UPyD, dejando por fuera a la derecha de la derecha del PP, VOX. Aunque sin un ascenso tan relevante como el de sus similares en la izquierda, estos dos partidos se empiezan a perfilar como el lugar al que van a parar los descontentos de las filas populares.

Los “soberanistas” catalanes también contribuyeron a que la gran mayoría o la gran coalición que propuso el expresidente González se vea comprometida. Ya que el ascenso de ERC que decidió ir solo con compañeros catalanes para estos comicios y el aguante del CiU perjudicó al PSOE pues su filial catalana tuvo una caída mayor que la de sus compañeros en el resto de España.

Los “pedazos de progres” como se solía referir el candidato del PP, Arias Cañete, a las personas de izquierda, suman 25 escaños de los 54 que tiene España en el parlamento europeo. La izquierda española, que llega  fragmentada, tiene la mayor cantidad de eurodiputados en Europa, que si bien a nivel nacional puede variar es ya un aviso para el nuevo panorama de la política española.

Adiós tiempos de culpar a la herencia recibida, es hora de que Mariano Rajoy se vaya buscando una mejor excusa para culpar a alguien del inmovilismo y la caída de su partido o de los datos que muestran que el Cabo de Hornos aun sigue lejos. De paso que vaya mirando más a Cayo Lara y a Pablo Iglesias.