Pablo Iglesias: un político español con importantes conexiones internacionales

THOMAS DAVID HELM y JAIME GÁRATE MARQUERÍE
Las conexiones internacionales de Pablo Iglesias forman parte integral de su identidad política. Cree que para cambiar el sistema político en España y en la UE necesitará apoyo de anti—sistemas fuera y dentro del país. En esto y en muchos otros aspectos, es un ejemplar único, un nuevo tipo de político. Este perfil lo enfoca en su pertenencia a un movimiento global.

Su inquietud por la política le viene desde niño. “A los trece años llegué a Vallecas, y es cuando comencé a acudir a manifestaciones, centros sociales, pegar carteles y leer a autores de izquierda,” recuerda. Fue en sus años de estudiante de ciencias políticas en la universidad Complutense de Madrid cuando conoció a personas como Jorge Verstrynge, Juan Carlos Monedero o Iñigo Errejón. Personas fundamentales en su formación política con las que a posteriori participaría activamente en el movimiento 15 M y con las que también sentaría las bases de Podemos. “En un principio queríamos modernizar la izquierda. Pero como no nos hicieron caso, montamos Podemos”. No le hicieron caso y paradójicamente él pretende ser la voz de las personas a las que “nadie hace caso”.

Es en este momento cuando le llegó el éxito popular y mediático. Mitines, asambleas ciudadanas, entrevistas y apariciones diarias en medios de comunicación. Pablo y Podemos se erigieron definitivamente como la voz de los indignados. Su popularidad y la de su formación política subieron como la espuma. Prueba de ello fueron los 1.2 millones de votos que obtuvo en las elecciones europeas del año pasado. Fue la época en la que Pablo, hasta dos años antes desconocido, se ponía el cielo por montera. “El cielo no se conquista por consenso, sino por asalto” llegó a pronunciar.

Militantes de Podemos

Barcelona, 12/12/2015, militantes de Podemos, periodistas y Pablo Iglesias. Fotos: Thomas Helm.

En el fondo representa un nuevo tipo del líder y una transformación del paisaje político español. Su indignación contra la casta se revela con una negación completa a aceptar las condiciones de la austeridad, un lucha esta que existe no solo dentro de España sino también dentro el UE. La cual, en su opinión, está dominada por la política neoliberista de Alemania. Aquí la población española ha visto una renovación de la izquierda  después de muchos años de hegemonía del social—liberismo con el PSOE. En el contexto de la crisis económica, allá donde la calidad de vida ha bajado para mucha gente, Pablo Iglesias, como una pararrayos durante un tormenta, ha atrapado la energía de una nación y dado ilusión. Además, sabe bien que España no puede luchar sola contra la “mentalidad de la austeridad”. Necesita alianzas internacionales.

El internacionalista

“Cada vez somos más y más, fuertes en Europa. Bienvenido, Jeremy” escribió Pablo Iglesias justo después de la elección en el Reino Unido de Jeremy Corbyn como jefe del partido de anti-austeridad. Su artículo fue publicado en castellano por El País y en inglés por The Guardian. Además de en The Guardian, también ha publicado artículos en otros periódicos internacionales de prestigio como The New Left Review (Londres) y Le Monde Diplomatique (Paris). Gracias a esos esfuerzos se ha convertido en uno de los políticos españoles más conocidos fuera de España. Mucho más, por ejemplo, que Albert Rivera, el líder de Ciudadanos.

Hay otras señales de su ‘internacionalismo’. El mismo Iglesias recientemente comentó: “Muchos dicen ‘Pero Syriza no pudo lograr sus objetivos’. Sin embargo, en Europa empezaron a pasar cosas que no se pueden mirar por separado”. Para después añadir: “¿La victoria de Corbyn en el Partido Laborista hubiera sido posible sin el cambio en Grecia? Creo que todo está relacionado y se están produciendo movimientos paralelos”.

La ‘vocación internacional’ a Iglesias le viene de su formación socialista que, desde su inicio, ha enfatizado que la lucha de las clases obreras no tiene fronteras.

Pablo Iglesias

Barcelona, 12/12/2015, Pablo Iglesias. Fotos: Thomas Helm

Syriza

A veces su apoyo a movimientos de izquierda fuera de España le ocasionó críticas en su proprio país. Algunos dicen que el fracaso de Syriza en lograr la reestructuración de la deuda griega es en parte responsable de la caída del apoyo de Podemos entre los españoles (mientras en enero Podemos tuvo 26% en intención de voto, ahora solo alcanzaría el 16%, según las encuestas). El verano pasado, durante las horas más desesperanzadoras de Grecia, cuando el mundo estaba a la expectativa del fracaso de la zona europea, Iglesias usó su fama para mostrar apoyo al gobierno griego y denunciar el comportamiento de Alemania y de La Troika. Anteriormente había publicado un artículo en The Guardian condenando a los llamados “nuevos déspotas” que están tratando de persuadir a la población de que el problema de Europa es Grecia.

“En el mejor de los casos Podemos podría anunciar – junto con Syriza – la construcción de un polo de resistencia de los países del sur de Europa a la Unión Europea neoliberal”, opina la popular revista estadounidense de izquierdas Jacobin. Un objetivo que se ve reflejado en el eslogan de su partido: “juntos podemos”. Y no solo quieren alianzas dentro, sino también fuera de las fronteras españolas.