F.X. Soria

Jaume Collboni (Barcelona, 1969) es el líder socialista que aspira a recuperar la plaza fuerte de Barcelona para el Partit dels Socialistes de Catalunya. El joven político del Guinardó no lo tendrá nada fácil atendiendo a las diferentes encuestas que se han ido publicando a lo largo de la campaña.

Jaume Collboni

Fotograma del vídeo de campaña de Jaume Collboni para las municipales de Barcelona de 2015.

Quien iba a decir que Jaume Collboni Cuadrado, nacido y criado en el popular barrio del Baix Guinardó optaría, en su madurez, a la alcaldía de Barcelona por el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC) cuando cursaba sus estudios obligatorios en la destartalada escuela pública Obispo Irurita de la Calle Manso Casanova. Por aquel lejano entonces su barrio todavía tenia alguna barraca en las laderas más montañosas; y gitanos viviendo en ellas. Algunos compañeros suyos.

Collboni siempre ha sido espabilado: supo continuar en los estudios cuando algunos de su promoción los abandonaron –otros de su barrio fueron de mal en peor en esa dura Barcelona de cuchara, mechero y aguja. Estudió derecho en la Universidad de Barcelona donde probó las primeras mieles de la representatividad. Allí se enroló a la Associació de Joves Estudiants de Catalunya (AJEC) de la que acabo siendo su secretario general. Más tarde fue miembro claustral y pasó de la universidad al mundo sindical: Collboni se unió a la UGT impulsando el gabinete técnico y ulteriormente escaló a su dirección general. En 1994 ingresó en el PSC. Dos años más tarde ya era elegido portavoz del distrito de Horta-Guinardó. Entre el año 2005 y 2010 asumió la coordinación del Grupo Parlamentario Socialista en el Parlamento de Catalunya y desde 2008 formó parte de la ejecutiva del partido, siendo diputado del Parlament desde el 2010. El resto fue esperar su momento, que llegó –primero– con el anuncio del abandono de Jordi Hereu, en el 2012 y –segundo– con unas polémicas primarias en 2014 que el oficialista Collboni ganó ante un díscolo de peso como Jordi Martí. El cuartel central del PSC en la calle Nicaragua ya tenia formada la guarnición para un nuevo asalto a Barcelona –una guarnición con demasiado curri, si atendemos al bizarro voto masivo de paquistaníes que votaron al candidato oficial.

Sin embargo la elipse ascendente de Collboni parece tocar a su fin. Las encuestas más amables son aterradoras. Debió ser por eso que, a la desesperada, el marketing de campaña se encargó a un inefable Risto Mejide cuyo mayor logro parece haber sido decorar con cajas de hortalizas los eventos del partido o crear un vídeo de campaña donde Collboni recibe un buen guantazo por su derecha sin advertir que el golpe definitivo va a venirle por su izquierda. Sea como sea a todas luces los fuegos artificiales de la publicidad parecen insuficiente para levantar las expectativas de voto de un partido que parece querer no darse cuenta del precio que implica prescindir de una de las dos almas que siempre dijo tener.

El ultimo traspié del candidato Collboni, apuesto jinete de un partido desfondado, ha sido decir que “en estos últimos cuatro años nos han gobernado los pijos”.#Nofotem! Bono, Chacón, Chávez, González, Rubalcaba, Salgado, Sánchez, Serra o Solana –sólo por nombrar a los más ricos y listos de su clase – deben de estar preguntándose quien demonios fue el listillo que fichó a Chester.