Rosana Fornieles y Yerma Parra
Xavier Trias (Barcelona, 1946) el próximo 24 de mayo se juega la reelección como alcalde de Barcelona por CiU. Participa en campaña con el entusiasmo de un joven, pero su discurso constante sobre la gestión de la actividad económica de la ciudad parece haber dejado de calar en el pueblo barcelonés ante el huracán.
A sus 69 años y con cuatro hijos y nueve nietos, a Xavier Trias i Vidal de Llobatera le sigue obsesionando crear puestos de trabajo en la Ciudad Condal.

Desde que iniciara su mandato en 2011, no ha dejado de promover una política a favor del turismo, porque gracias a éste “el paro en Barcelona es del 16%”, a diferencia de Catalunya (20%) y de España (23%). Sus mimos hacia los turistas han cosechado gran parte de las críticas hacia su gobierno: lo acusan de vender Barcelona como un escaparate y no prestar atención a los problemas ciudadanos.

Durante su mandato han ocurrido dos dramas: el desalojo controvertido de Can Vies y el devastador asesinato del profesor a manos de un alumno en el instituto Joan Fuster. También ha sido en esta etapa cuando se ha acusado al alcalde de tener cuentas en Suiza con 13 millones de euros. Aunque el caso haya sido archivado, el desprestigio y la desconfianza manchan la figura de este personaje de aspecto siempre relajado, cuya carrera política no ha parado desde hace 27 años: fue consejero en la Generalitat durante el gobierno de Pujol, diputado en las Cortes Generales tras esto, y concejal en el Ajuntament antes de responsabilizarse de la alcaldía.

A su estelar carrera política se le ha de sumar también su gran pasión, la medicina, que lo llevó a especializarse en Pediatría por la Universidad de Barcelona en 1970 y, apenas 15 años más tarde, a convertirse en director del Instituto Catalán de Salud. Este es el claro reflejo de alguien que asegura preocuparse por las personas ajenas sin pedir nada a cambio. Algo similar ocurre con su política de los pisos sociales de bajo alquiler. Sin embargo en este caso no se trata de causas desinteresadas ya que la financiación de los pisos se lleva a cabo mediante externalizaciones de espacios públicos, como en el caso de la privatización de 26 aparcamientos céntricos a cambio de 200 millones de euros.

 Su gobierno en minoría durante estos cuatro años ha contado con el apoyo, en casos específicos, de ERC, el PP y el PSC. No obstante, Trias ya ha descartado formar gobierno con Ada Colau, el PP o Ciudadanos si el domingo gana las elecciones, cosa que está convencido que sucederá. No ve polarización de los electores entre él y Colau y no se plantea que la candidata de Barcelona en Comú pueda ganar las elecciones. Tiene plena confianza en sí mismo y en su equipo: está convencido de que la campaña propagandística con sus gafas naranjas y estos cuatro años son más que suficiente para reavivar la fe de los votantes en él.