Un día color de rosa

Un día color de rosa

Marta Vallcanera | Sara Monge | Marcos García

A medida que se va acercando la fecha, los floristas de toda Cataluña ultiman los preparativos para poder afrontar con éxito el día de Sant Jordi. Además, se calcula que para este 2015 se van a vender medio millón más de rosas que en años anteriores debido a la reducción del 10% del IVA en el sector de la flor.

Años atrás, los mayoristas de rosas más importantes se concentraban principalmente en el Maresme. Sin embargo en la actualidad la crisis del sector y la aparición de grandes competidores internacionales han hecho que estos perdieran fuerza. “Sólo un 15% de las rosas serán distribuidas por productores locales”, informó en un comunicado el pasado jueves 16 de abril el Mercado de la Flor y la Planta Ornamental de Catalunya. Así, la mayoría de rosas que compran las floristerías provienen de América del Sur, de África Central y de otras partes de Europa. “Nosotros trabajamos muy poco con rosas del Maresme. En cambio estamos apostando por las que se cultivan en Colombia y en Holanda”, dice Ricard Codina, gerente de Flores Navarro .

Los floristas reciben las rosas en sus tiendas hacia mediados de abril, una semana antes del día de Sant Jordi. En ese momento empieza un cuidadoso proceso para que estas lleguen a la clientela en perfectas condiciones. “En primer lugar se retiran los pétalos que a causa del nitrógeno se han vuelto más oscuros. Posteriormente, las flores se deja en reposo en agua fría y justo el día antes de Sant Jordi las empezamos a envolver”, explica uno de los trabajadores de Flores Navarro.

A pesar de que las rosas rojas continúan siendo las protagonistas de la jornada, los clientes cada vez son más exigentes y se arriesgan comprando rosas de otros colores o ramos un poco más elaborados. “Vendemos muy bien las rosas azules, las amarillas y las blancas“, dice la dueña de Flors Carme, una pequeña floristería situada en el corazón de las Ramblas.

Los clientes más atrevidos prefieren desmarcarse de la clásica rosa roja

Los clientes más atrevidos prefieren desmarcarse de la clásica rosa roja

Más allá de los colores, lo que muchos ignoran es que por Sant Jordi se venden distintas variedades de rosas. Las más comunes son las Freedom, las Red Naomi y las Grand Prix. La primera de ellas es típicas de Colombia y de Ecuador y se caracteriza por tener los pétalos más abiertos. La Red Naomi o la Grand Prix son características de Holanda, desprenden un gran aroma y su color es rojo intenso, pero a diferencia de las anteriores, tienen los pétalos más cerrados.
Solemos pensar que el día 23 de abril es el día “estrella” en lo que se refiere a ventas para muchos floristas, pero según Codina de Flores Navarro “se venden más flores durante el Día de la Madre que por la Diada”.

Y aunque todos piensen que a la mayoría de mujeres les gustan las rosas, muchas prefieren una alternativa más dulce: galletas con forma de rosa o bombones y magdalenas con sabor a pétalos de rosa. “Días antes de Sant Jordi ya estamos vendiendo dulces relacionados con la fecha”, dice una de las dependientas de la pastelería Torndelacreu.

 Una fiesta a la orden del día en la calle

El día de Sant Jordi responde a una tradición centenaria, la costumbre de que el hombre le regale una rosa a la mujer se remonta al siglo XV. Sin embargo, esta se encuentra más viva que nunca. Esto puede verse en cómo la viven los jóvenes catalanes. La ciudad de Barcelona es un ejemplo claro de ello: muchos de ellos esperan recibir una rosa y otros no se olvidarán de regalarla.

Tras recoger la opinión de numerosos jóvenes, ellas creen que este es un día dedicado al amor no solo de la pareja, sino también entre familiares y amigos. Sant Jordi es, al fin y al cabo, una excusa para expresar el amor que sienten hacia sus seres más queridos.

Además, respecto al regalo ideal para este día tan esperado, los pareceres son de lo más diverso.

Ellos no temen exponer sus ideas, muy diferentes unas a otras: Sant Jordi es el día perfecto para recibir y dar amor, ir detrás de esa persona tan ansiada o incluso llenarse el estómago tras una buena comilona.

Más allá de estas razones, los hombres también prestan atención a los deseos de jóvenes y adultas, ideando todo tipo de regalos relacionados con la rosa, desde la flor de toda la vida a las ya famosas rosas de chocolate.

Pero no todos parecen estar contentos con la idea de celebrar Sant Jordi: mientras que unos creen que este día es una de las expresiones de amor y alegría más hermosas, otros simplemente lo ven como una clara oportunidad para lucrarse mediante el juego del consumismo.

La variedad de opiniones es infinita y la polémica está servida. ¿Ustedes qué piensan?

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